El cuestionario inicial tiene carácter orientativo y aplica criterios de exclusión basados en protocolos clínicos validados, con el fin de identificar a personas que, prima facie, no serían candidatas a un tratamiento farmacológico para el control del peso. La decisión última sobre la idoneidad del tratamiento, la prescripción y su seguimiento corresponde exclusivamente al profesional sanitario tras la consulta correspondiente, que podrá realizarse de forma presencial o mediante telemedicina conforme a la Ley 41/2002, de autonomía del paciente, y la normativa de la Comunidad Autónoma aplicable.